martes, 25 de noviembre de 2008

The Ting Tings, el terremoto que devastó Madrid

La formación inglesa se presentó en la capital de España dispuesta a aclarar “¿cómo de grandes son las pequeñas cosas?”, y les bastó con 60 minutos de concierto para confirmar que actualmente son una de las bandas del momento.

El pasado miércoles 19 de noviembre el nuevo fenómeno musical inglés, The Ting Tings, ofreció un nuevo concierto en la geografía española, el cuarto en su corta carrera, que supuso un lleno total en la conocida sala Joy Eslava.

No era la primera vez que actuaban en España, pesa a la corta edad del grupo. Ya estuvieron, por ejemplo, en Madrid (en la Sala Ocho y Medio) y en la pasada edición del FIB Heineken, donde fueron una de las bandas de mayor éxito. Algo a que era de esperar, ya que últimamente el público del FIB es, sobre todo, inglés. Esta tónica también se repitió en este último concierto en la Joy, al que acudió numeroso público extranjero.

Jules de Martino formaba parte de un grupo de chicos, Katie White de uno de chicas. Un día se encontraron y así nació The Tings Tings. Y la verdad es que por ahora no han hecho mas que cosechar éxitos y reconocimiento allá por donde van. Además en el Reino Unido son toda una institución y cuentan con el apoyo de la más prestigiosa publicación musical de toda Gran Bretaña, el NME.

En esta época en la que vivimos parece casi un milagro sobrevivir a las tan temidas etiquetas de las más importantes publicaciones musicales, que se empeñan un día tras otro en descubrirnos el nuevo ‘hype’ de la temporada y en presentarnos el sonido del momento, y que muchas veces hacen que grupos con una más que meritoria y trabajada propuesta musical se conviertan, a juicio de esas mismas publicaciones, en la decepción de la temporada.

Por eso mismo, los Ting Tings tratan, a cada concierto, de demostrar que ellos no son un ‘hype’ más y ya desde el título de su primer disco lo dejan bastante claro, ‘We Started Nothing’. Y es que los de Manchester están empeñados en convencer a crítica y público de que ellos no son un producto de temporada, sino una agrupación que está destinada a grabar con letras de oro su nombre dentro del mundo de la música.

La verdad es que no van por mal camino, puesto que si este supuesto ‘hype’ consigue, después de 40 minutos de espera, y unos teloneros que no pudieron satisfacer la expectación del público, que todos los asistentes vibren desde el primero hasta el último acorde y acompañen cantando cada letra y botando en cada estribillo es que la calidad de su propuesta no debe ser fruto de la casualidad.

Son sólo dos, pero con su temas pegadizos y contundentes, y su torrente de energía y desparpajo lo llenaron todo. Porque los Ting Tings, envueltos en una minimalista pero preciosa estética cuidada hasta el milímetro, parecen sacados directamente de otro planeta. Re-actualizando el género pop a través de una puesta en escena retro/futurista y de un sonido multicolor/fluorescente, la pareja se ganó a los presentes en cuestión de segundos. Se abrió el baile con ‘We Walk’ y hasta la apoteósica despedida final donde sonó ‘That’s Not My Name’ -coreada por un recinto que días antes ya había colgado el cartel de ‘No hay entradas’- todo fueron júbilos, palpitaciones y una demostración en potencia que dejó claro quien manda hoy en día sobre los escenarios indies.Se esperaba un concierto corto, pues su disco apenas alcanza los 40 minutos, sin embargo los de Manchester se vaciaron para alegría del público tocando la totalidad de su repertorio, desde ‘Be the one’ o ‘We started nothing’ hasta ‘Shut up and let my go’ y el super hit ‘That’s not my name’ que hizo las delicias del todos los presentes.

Los niños bonitos del pop británico defendieron su propuesta con más que dignidad, con Jules instalado detrás de su batería blanca, todas las miradas iban dirigidas hacia Katie White, hacia su estilazo, hacia su intachable actitud, hacia sus contagiosos movimientos por las tablas y hacia esa voz angelical capaz, por una parte, de regalarnos momentos como la íntima ‘Traffic Light’ o, por otra, exhibir violentos registros dignos del punk más epiléptico.
El rollo ‘do it yourself’ es arriesgado, porque en el disco todo suena muy bien, pero luego hay que llevarlo al directo, y descalabros ha habido muchos. Este no ha sido el caso. Las guitarras, teclados, batería, caja de ritmos y hasta un bombo (que acabó por los suelos) sonaron de su mano. Un repertorio limitado pero con el que supieron jugar, dosificando sus mejores cartas y confirmando que, a día de hoy, son una de las mejores bandas del panorama indie.

Listado de canciones del concierto:
01. ‘We Walk’
02. ‘Great DJ’
03. ‘Fruit Machine’
04. ‘Keep Your Head’
05. ‘Traffic Light’
06. ‘Be The One’
07. ‘We Started Nothing’
08. ‘Shut Up And Let Me Go’
09. ‘Impacilla Carpisung’
10. ‘That’s Not My Name’

Más info:
Página Web Oficial
Página de Myspace
Wikipedia

No hay comentarios: